Según Nietzche, la vida sería un error sin ella. En fin, no llegaremos tan lejos, pero es verdad que la música nos acompaña, nos distrae, nos deleita, nos inspira y, en definitiva, nos hace la vida más agradable.

La palabra «música» proviene del griego y quiere decir algo así como «el arte de las musas«. Las musas eran las diosas inspiradoras de las artes. En la mitología griega, Euterpe, una de las nueve musas, sería la musa de la música. En la Antigua Grecia poesía, música y danza eran contempladas como un mismo arte, así que esta relación quizá no sería tan directa.

«Apolo y las Musas» Heinrich Maria von Hess

Un origen desconocido

Donde las palabras fallan, la música habla. Hans Christian Andersen.

¿Cuándo empezó la música? Pues seguramente cuando el hombre empezó a «hablar». El origen de la música es el lenguaje, acompañado de percusión.  Cuando los primeros homínidos empezaron a combinar de forma sensible sonidos y silencios siguiendo un ritmo, quizá como juego, nació la expresión musical. Posiblemente, el primer instrumento «extracorporal» fuera un tronco hueco, pero el primer instrumento fue la voz.

Percusión en la civilización Maya

Definición

Y llegamos a la definición de música. ¿Cómo explicar algo que es tan inaprensible? Hay muchas definiciones de música, pero la que más me gusta sería ésta, sencilla y directa:

«Sonoridad organizada»

Sería el arte de combinar con sensibilidad y lógica sonidos y silencios. A partir de ahí podemos discutir si esa combinación u organización es agradable a los oídos, qué se entiende por agradable… Lo que está claro que su finalidad es estética, es decir, que busca la belleza. También podríamos entrar a discutir qué se entiende por bello… En fin, definir la música es como querer atrapar con las manos un pez en el agua.

La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. Platón

¿Utilidad?

Aunque se emplease en ascensores y en el hilo musical quizá hace ya muchos años, y aunque se diga que amansa a las fieras, la música como las demás artes, carece de utilidad práctica. Lo cierto es que sí la usamos. Ponemos música «de fondo» para crear ambientes propicios para conducir, bailar, meditar, rezar o cortejar. La usamos para relajarnos, para olvidarnos de los problemas e incluso para trabajar.

Concierto de música
Concierto de música

Música y creatividad

La música también estimula la creatividad. Mejora nuestro humor y favorece la concentración, así que nos pone las pilas y nos coloca en modo productivo o creativo.

No olvidemos que la música es un lenguaje. Así que sí nos expresamos con él o lo escuchamos, llegamos a formas de conocimiento distintas y a establecer relaciones inusuales y diferentes a las del lenguaje convencional.

En definitiva la música nos acompaña y nos ayuda en los peores y mejores momentos. Nos estimula a crecer emocional e intelectualmente. Nos une y nos acaricia. Nos anima…

Necesidades básicas

Sí, volviendo a la frase del principio Nietzsche tenía razón… la vida sin música sería un error.