Mucho o casi todo en la vida es creatividad: contar un chiste, relacionarnos con los otros, escribir un cuento o contarlo a tus hijos.

Utilizamos unas conexiones en el cerebro que no son las mismas que usamos para hacer un cálculo o presentar la declaración de la renta.

Y encontrar esa chispa, o más bien, encenderla, nos hace olvidarnos de todo. Es una casi  una conexión con lo divino. Vale, contar un chiste no es como tener una aparición mariana. Se habla de «inspiración divina» y utilizamos la misma palabra, inspirar, para llenar los pulmones de aire, llenarnos de vida.

En el arte, se asocia a un brote de creatividad. Literalmente, la palabra significa «recibir el aliento», y tiene sus orígenes en el helenismo y la cultura hebrea. Según los griegos, el artista «inspirado» viajaba más allá de su propia mente y recibía los pensamientos de los dioses.

Más adelante, en el siglo XVIII, el filósofo John Locke, en un enfoque más «racional» escribió un «Ensayo sobre el entendimiento humano», donde propone un modelo de la mente. En él decía que las ideas se asociaban entre sí y que una cuerda en la mente podía ser alcanzada por una idea resonante.

Los románticos hablaban de la inspiración como «fantasía»(fancy) e «ingenio»(wit) y como decía al principio, es una facultad que todos en mayor o menor medida, tenemos.

Sigmund Freud creía que veía a los artistas como especiales, y con heridas profundas y asociaba la creatividad con traumas no resueltos de la niñez. Y es verdad que a menudo asociamos la creatividad con «excentricidad«. Freud situaba la creatividad en el subconsciente, por eso artistas surrealistas, como Dalí o Magritte, por ejemplo veían en los sueños una inagotable fuente de inspiración. Quién no se ha levantado por la mañana y ha pensado «¡menuda idea he tenido!».

En los años 60 del siglo pasado, se acuñó el término «pensamiento lateral o divergente«, como una forma imaginativa de resolver problemas, a diferencia del pensamiento vertical o racional.

En psicología moderna, la inspiración no es estudiada frecuentemente, pero se la considera un proceso completamente interno.

“Amo las limitaciones, porque son la causa de la inspiración.”Susan Sontag

En cuanto a su utilidad, nos sirve para resolver problemas con un enfoque diferente. Si nos encontramos con un problema, necesitaremos una buena dosis de inspiración para resolverlo.

“El genio es uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento transpiración.” Thomas Alva Edison

“La inspiración es un huésped que no visita de buena gana al perezoso.” Piotr Ilich Chaikovski

Sea cual sea la fuente de la inspiración se encuentra por su propia naturaleza fuera de nuestro control. Es algo que no se encuentra casi nunca por casualidad. Por eso muchos artistas y genios de todos los tiempos han remarcado el esfuerzo que implica encontrarla.